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Qué potencia de luz contratar: cómo calcular la que necesitas de verdad

Muchas casas pagan más potencia de la que usan. Cómo consultar tu potencia máxima real y bajarla sin que salte la luz con el horno.

Redacción Vatio, actualizado el . 3 min de lectura.

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El término de potencia es la parte fija de la factura: lo pagas todos los días aunque no enciendas nada. Por eso, contratar más potencia de la necesaria es uno de los gastos más tontos y más habituales. Pero contratar de menos tiene otro problema: que salte la luz al encender a la vez la vitrocerámica y el horno.

Qué es la potencia

La potencia, en kilovatios (kW), es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar a la vez. No es lo que consumes al mes (eso son kWh), sino la «anchura del grifo».

Si la suma de los aparatos encendidos supera la potencia contratada, el contador digital corta el suministro durante unos segundos y tendrás que rearmar o esperar a que se restablezca.

Paso 1. Consulta tu potencia máxima real

Con un contador digital, la distribuidora registra cuál ha sido tu potencia máxima demandada. Puedes consultarlo en:

  • El área de clientes de tu distribuidora (la empresa dueña de los cables de tu zona, que aparece en la factura).
  • La plataforma Datadis, que reúne los datos de consumo de las distribuidoras.

Busca la potencia máxima de los últimos 12 meses, en invierno y en verano. Ese dato vale más que cualquier cálculo teórico.

Paso 2. O calcúlala por aparatos

Si no puedes acceder a los datos, suma la potencia de los aparatos que podrías tener encendidos a la vez en el peor momento. Valores orientativos:

Aparato Potencia típica
Horno 2.000 a 2.500 W
Vitrocerámica o inducción (varias zonas) 2.000 a 7.000 W
Lavadora o lavavajillas calentando agua 2.000 W
Secadora 2.000 a 2.500 W
Termo eléctrico 1.500 a 2.000 W
Aire acondicionado (un split) 800 a 1.500 W
Microondas 800 a 1.200 W
Frigorífico, TV, luces, router 300 a 600 W en total

La potencia exacta de cada uno está en su etiqueta o manual. No sumes todos: piensa en una situación real, como la cena de un día de invierno con el horno, la inducción y la lavadora.

Paso 3. Elige la potencia

  • Coge tu potencia máxima real (o tu cálculo) y añade un pequeño margen.
  • Valores habituales en viviendas: 3,45 kW, 4,6 kW, 5,75 kW o 6,9 kW.
  • Con la tarifa 2.0TD puedes contratar una potencia distinta en el periodo valle. Si cargas un coche eléctrico de noche, puedes subir solo la de valle.

Cuánto puedes ahorrar

Con un precio de potencia de ejemplo de 0,10 € por kW y día:

  • Bajar de 5,75 kW a 4,6 kW: 1,15 kW × 0,10 € × 365 días = unos 42 € al año antes de impuestos.

Busca en tu factura el precio real de la potencia para hacer el cálculo con tus números.

Cómo bajarla

  1. Pide el cambio a tu comercializadora. Lo gestiona con la distribuidora.
  2. Revisa si tiene coste: la normativa contempla derechos y tasas para los cambios de potencia, aunque algunas comercializadoras los asumen. Pregunta antes.
  3. Ten en cuenta que no se puede cambiar de potencia con total libertad cada mes: la normativa permite modificaciones periódicas, pero conviene no hacer cambios continuos.

Trucos para necesitar menos potencia

  • No uses a la vez los aparatos que más consumen: horno, secadora y lavadora calentando agua.
  • Programa el termo y el lavavajillas de madrugada, cuando no hay otros consumos.
  • Con domótica, puedes crear una automatización que apague un aparato si el consumo total se acerca a la potencia contratada.

Señales de que tienes demasiada potencia

  • Nunca te ha saltado la luz en años, ni en los días de más consumo.
  • Tu potencia máxima registrada está muy por debajo de la contratada.
  • Has cambiado aparatos antiguos por otros más eficientes.

Conclusión

La potencia contratada debería basarse en tu consumo máximo real, no en lo que tenía el anterior inquilino. Consulta tu potencia máxima en la distribuidora, añade un pequeño margen y ajusta el contrato. Es un ahorro fijo en cada factura que no exige cambiar ningún hábito.

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